Catacumba 9 de Cayey

Donde lo más importante es el Amor.

Nuestra Historia

Catacumba 9 de Cayey desde 1974

Para Febrero del año 1974 un grupo de jóvenes de Bayamón dirigidos por Ricky Rodríguez inquietados por Dios vinieron a predicar las buenas nuevas del evangelio a Cayey y varios jóvenes aceptaron a Cristo y comenzaron a reunirse como la Catacumba #9 de Cayey. El número 9 corresponde a que cada vez que se añadía una Catacumba se le identificaba con un número. Para el comienzo de la Catacumba de Cayey se reunieron en las bambúas de la Universidad de Puerto Rico en Cayey. Durante los subsiguientes años la Iglesia tuvo diversos hermanos y hermanas que fungieron como pastores de la Catacumba. El primer pastor fue José “Yuyo” Rivera. luego Israel Rivera, Germán Ortiz, Irma Rodríguez, José “Cheo” Cruz, Lydia Meléndez, entre otros. Para el año 2000 comienza a pastorear Hernando “Nando” Steidel junto a su esposa Jessica Coreano. La iglesia había atravesado diversos procesos difíciles y se encontraba sostenida por solamente algunos hermanos fieles que habían quedado luego de tiempos de crisis. Estos 10 hermanos, aproximadamente, se mantuvieron firmes en oración y creyendo la palabra de Dios de que la restauración sería poderosa. Sostenidos por la fe, la gracia y los relatos del libro de Nehemías, que establecían la restauración de los muros, fortalecieron sus manos y dispusieron sus vidas para un tiempo nuevo en Dios.
Durante los pasado 20 años hemos tenido tiempos de crecimiento espiritual, administrativo y de servicio. Nuestra iglesia se ha fortalecido en las áreas de evangelismo, consejería familiar, discipulado, adoración y servicio a la comunidad. Hoy en día nos reunimos en la nueva Catacumba en el Barrio Beatriz de Cayey, pero con el corazón del comienzo, los tiempos han cambiado, las formas han cambiado, la gente ha aumentado, pero la palabra de Dios permanece firme. Para el año 2005 se añaden al Equipo Pastoral José Soto y Susan Ortiz, para el año 2010 se añaden Juan M. Frontera y Angie Vargas , Abdiel Rivera y Eileen González, y recientemente en el año 2020 se añadieron Rick Lipsett y Noemi Claudio. Estos hermanos han sido instrumentales para el crecimiento estructurado y apasionado que hemos tenido como comunidad de Fe. Lo que ha sucedido en éstos años lo podemos resumir en dos versículos que Dios nos ha regalado: “Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.” (Salmo 126:5). “Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan. Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.” (Isaías 58:11-12)