Los 9 Puntos

Visión de nuestro ministerio.

  1. Llevar el Evangelio a una sociedad rebelde, especialmente a la juventud que está prejuiciada contra la Iglesia y contra Cristo, en un a forma pura y completa, libre de las influencias sociales que lo pueden adulterar. 
  2. Volver a la vivencia y la militancia de la Iglesia primitiva. 
  3. Identificar y eliminar las tradiciones culturales que entorpecen al Evangelio.  
  4. Estimular y ayudar a que las Iglesias se desprendan de lo que obstaculiza la obra del Espíritu Santo e impide el cumplimiento de su misión en el mundo y servir como agente unificador de la Iglesia.  
  5. Ser un ejemplo de lo que debe ser la Iglesia a  la luz de las Escrituras. 
  6. Levantar una raza de cristianos llenos de amor y del poder de Dios, con la sana doctrina, libres del materialismo y de patrones imprácticos e innecesarios; que sepan hacer justicia social.  
  7.  Interceder delante de Dios e identificar ante la Iglesia el moderno fariseísmo que enseñan por doctrina mandamientos de hombres.  
  8. Llevar el evangelio a las calles y a los sectores marginados de la sociedad.  
  9. Estar dispuestos a morir por la causa de Cristo.

Verdades Fundamentales

Credo de nuestro ministerio.

  • Creemos que la Biblia es la infalible Palabra de Dios, revelación completa y suficiente de Dios, regla de fe y autoridad final para el creyente.
    2 Tim 3:14-172Ped. 1: 19-21; Stg. 1: 21-25; Heb. 4: 12-13; Ef. 6: 17; 1Cor. 1: 1-810:11Jn.5:39.
  •  Creemos que el Padre es Dios, que el Hijo es Dios, que el Espíritu Santo es Dios y estos tres son un solo Dios.
    Rom. 1: 79: 5; Hch. 5: 3-4; Ef. 4: 6; Heb. 1: 81Cor. 8: 6Jn. 1: 1-2Ti. 2: 13Isa. 63: 16Jer. 23: 5-6Heb. 3: 7-11; Sal. 95: 6-11; Mt. 11: 25; Hch. 10: 36; 2Cor. 6: 17-183: 16-17; Hch. 28: 25-27; Isa. 6: 8-10Jer. 31: 3-91Jn. 1: 2Heb. 13: 85: 9; Apoc. 1: 8; Col. 1: 17Heb. 9: 14Mt. 6: 1328: 1820Isa. 11: 2; Lc. 1: 35-37; Ef. 4: 6; Jn. 14: 23,26Jn. 3: 13; Sal. 139: 7; 1Cor. 3: 16Mt. 6: 6-8Jn. 16: 30Isa. 40: 13
  •  Creemos que Jesucristo es Dios hecho hombre, pero sin pecado, que vino para redimirnos del pecado, de la enfermedad y todo poder del diablo a través del sacrificio sustitutivo en la cruz del Calvario.
    Isa. 53: 5Gal. 3: 13-14Col. 1: 12-232:13-151Jn.5:18.
  •  Creemos que todo hombre nace pecador.
    Rom.3: 10235:12-21; Sal. 51: 5.
  • Creemos que la salvación es un don gratuito de Dios que se obtiene por medio del arrepentimiento de los pecados y la fe en Jesucristo; que se manifiesta en frutos del Espíritu y buenas obras. Nadie se salva por buenas obras sino para buenas obras.
  • Ef.2: 1-10; Rom.5: 1-116: 23; Hch. 2: 38-39; Fil. 8-9; Gal. 5: 22-251Ped. 2:15-16.
  •  Creemos que Jesucristo resucitó al tercer día de su muerte, corporalmente, en cuerpo glorificado ascendió a los cielos y está a la diestra de Dios Padre, como nuestro gran Sumo Sacerdote intercediendo por todas nuestras necesidades.
    Mt. 12: 3928: 1-20Mc. 16; Lc. 24; Jn. 2021; Hch. 1:1-11; 1Cor. 15Heb. 1:1-142: 8-184: 145: 10.
  •  Creemos en la manifestación del Espíritu Santo en nuestros días tal como en la Iglesia primitiva.
    Hch. 2: 39; Jn. 14: 16-2616: 7-13.
  •  Creemos que la santidad se opera en el creyente por obra y gracia del Espíritu Santo, en la medida en que el creyente se aparta de lo mundano y se consagra a Dios.
    1Cor. 6: 177: 1; Hch. 2: 11, 12: 10; 2Tim. 2: 21Rom. 6: 19-221Tes. 4: 3-8; 2Tes. 2: 13.
  •  Creemos que llegamos a ser semejantes a Cristo pero nunca iguales a Él.
    Rom. 8: 11-231Cor. 15: 51-542Cor. 5: 1-4; Fil. 3: 20-21; 1Jn. 3: 2.
  •  Creemos que un creyente lleno del Espíritu Santo puede caer de su estado y perder la salvación. Todo creyente es responsable de velar por su salvación.
    Hch.6: 4-9, 10: 26-29; 2Ped. 2: 20-22; 1Jn. 1: 92: 1-2; Stg. 5: 19-20; 1Cor. 9: 2710: 12-14; Fil. 2: 12.
  •  Negamos toda clase de predestinación para un inconverso, pero sí aceptamos que los ya salvados han sido predestinados para recibir y participar de todas las cosas prometidas en las Escrituras, siempre y cuando perseveren hasta el fin.
    Mt. 10: 22; Ef. 1:3-12; Rom. 8: 28-291Cor. 8: 3Mc. 16: 15-16; Lc. 13: 1- 5; Jn. 3: 16-181Tim. 2: 4-52Ped. 3: 9; Apoc. 22:17; 2Ped 1: 10.
  •  Creemos que la Iglesia está compuesta de todos aquellos redimidos por la sangre del Cordero de Dios en esta presente dispensación.
    Mt. 16: 18; Hch. 11: 15; 1Cor. 3: 1612: 1310: 32Rom. 3: 9Jn. 14: 23Col. 1: 242: 9-10; Ef. 4: 15-16, 5: 21-32; Apoc. 12: 10-11.
  •  Creemos en el Bautismo y la Santa Cena como los sacramentos u ordenanzas, instituidas por Cristo para que los cumpliéramos literalmente, sin ningún requisito previo, excepto la conversión genuina.
    Mt. 28: 19; Hch. 2: 38, 8: 35-38; Lc. 22: 19; 1Cor. 11:23-26.
  •  Creemos en la Santa Cena tal y como fue practicada en la Iglesia Primitiva y en el Bautismo por inmersión, siempre y cuando sea posible, no a infantes sino a personas que conscientemente se han arrepentido y han aceptado a Jesucristo como su Señor.
    1Cor. 11: 25-26Mt.16:16; Hch. 2: 38.
  •  Creemos que la adoración a Dios se establece en términos de contenido, es decir, en espíritu y en verdad. La forma de esta adoración será determinada por el contexto socio-cultural del creyente. El objeto de esta adoración es y siempre será Dios.
    Jn. 4: 24; Hch. 13: 15, 21; Apoc. 5: 12-13; Ef. 5: 18-20; 1Cor. 14: 40.
  •  Creemos en la existencia de Satanás y de los demonios, sus servidores, como adversarios de Dios, con los cuales trabaja en conjunto. Estos acusan y maquinan en contra de todo propósito de Dios y su Pueblo. Creemos que Satanás tiene poder pero no es todopoderoso, ni omnisciente, ni omnipresente.
    Ef. 6: 11-12; 2Cor. 2: 11; Stg. 4: 7; 1Ped. 5: 8-9; Apoc.12: 10-11; Mt. 4: 1-11.
  •  Creemos que las fuerzas satánicas pueden oprimir, influir indirectamente en la vida de los creyentes, pero no pueden dominar o poseer como en el caso del no creyente.
    1Ped. 5: 8-9; Ef. 6: 11-18; 2Cor. 12: 7-10; Hch. 10: 38; 1Jn. 5: 18.
  •  Creemos que en la muerte, el cuerpo vuelve al polvo y el espíritu y el alma del creyente van a la presencia de Dios. Creemos que el alma del no creyente va al infierno. En ambos casos están en estado consciente.
    Eclesiastés 12: 7; Lc. 16: 19-31; 2Cor. 5: 6-8; Fil. 1: 22-24; Apoc. 6: 9-10.
  •  Creemos en el arrebatamiento de la Iglesia en las nubes con Cristo después de la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de los vivos.
    1Cor. 15: 51-521Tes. 4: 15-18.
  •  Creemos en la segunda venida de Jesucristo literal, visible y corporalmente a esta tierra y esperamos que sea en esta generación.
    Hch. 1: 11; Mt. 24: 32-34.